| Manuel Solano, Socio Director Regional, EY Latinoamérica, y Director General, EY México |
Por: Julio César
Tecnología, talento, geopolítica y consumo marcan el
nuevo ritmo de las empresas en un entorno que exige adaptación constante.
El 2026 se perfila como un año decisivo para los negocios en
México. Más allá de las proyecciones económicas, lo que realmente está en juego
es la capacidad de las empresas para adaptarse a un entorno donde convergen tecnología,
regulación, talento y cambios globales.
De acuerdo con el análisis de EY, el país enfrenta un
escenario complejo, pero también lleno de oportunidades para quienes entiendan
las nuevas reglas del juego.
Geopolítica y nearshoring: entre la tensión y la oportunidad
El contexto internacional seguirá influyendo directamente en
la economía mexicana. La posible renegociación del T-MEC y los conflictos
globales generan incertidumbre, pero también abren la puerta a una
reconfiguración de las cadenas de suministro.
En este escenario, el nearshoring continúa
consolidándose como uno de los motores más relevantes. Sectores como
manufactura, agroindustria, farmacéutica y financiero están captando inversión
extranjera, impulsando la necesidad de infraestructura, talento y coordinación
regional.
México no sólo compite por costos, sino por capacidad de
respuesta, ubicación estratégica y estabilidad operativa.
Tecnología e inteligencia artificial: de la prueba a la ejecución
Si en años anteriores la inteligencia artificial era vista
como una promesa, en 2026 se convierte en una herramienta operativa. Las
empresas pasan de pilotos aislados a estrategias integrales, donde la clave no
es adoptar tecnología, sino usarla con propósito.
El verdadero reto está en tres factores:
- Comprensión profunda de los procesos
- Gestión eficiente de datos
- Definición clara de objetivos de negocio
La IA deja de ser un discurso aspiracional para convertirse
en una ventaja competitiva tangible.
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Fiscalización y cumplimiento: el nuevo estándar empresarial
El entorno regulatorio en México será más exigente. La
digitalización de las autoridades fiscales implica que las empresas deben
migrar hacia modelos más automatizados y transparentes.
Esto obliga a:
- Modernizar procesos tributarios
- Incorporar perfiles con habilidades tecnológicas
- Anticiparse a auditorías y revisiones
La eficiencia ya no es opcional; es una condición para
operar.
Talento: el recurso más escaso
En medio de la transformación digital, el talento se
posiciona como uno de los mayores desafíos. La demanda de perfiles
especializados —especialmente en tecnología e inteligencia artificial— supera
la oferta disponible.
Se estima que por cada experto en IA se necesitarán varios
más con habilidades complementarias. En este contexto, el talento ideal será
aquel que combine:
- Conocimiento técnico
- Entendimiento del negocio
- Capacidad de adaptación
Las empresas que logren integrar estos perfiles tendrán una
ventaja clara.
Consumo y experiencia: entender al nuevo cliente
El consumidor también está cambiando. En 2026, las empresas
deberán ir más allá de vender productos: necesitan comprender el
comportamiento, las motivaciones y las decisiones de compra.
El análisis de datos será fundamental para:
- Identificar patrones de consumo
- Ajustar portafolios
- Generar experiencias personalizadas
La competencia no sólo está en el precio, sino en la
relevancia.
Turismo, hospitalidad y experiencias
El sector turístico vivirá un momento clave impulsado por
grandes eventos internacionales y una creciente demanda por experiencias
personalizadas y sostenibles.
Las tendencias apuntan a:
- Uso de tecnología para mejorar la experiencia del usuario
- Automatización de servicios
- Enfoque en sostenibilidad
Viajar ya no es sólo desplazarse: es parte del estilo de
vida contemporáneo.
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Diversidad e inclusión: una ventaja competitiva
Las estrategias de diversidad e inclusión dejan de ser un
discurso corporativo para convertirse en un factor de competitividad.
Las empresas que mantengan un compromiso auténtico en este
ámbito podrán:
- Fortalecer su reputación
- Atraer talento
- Conectar con nuevas generaciones
En un entorno global, la diversidad no sólo suma:
diferencia.
Un año para redefinir estrategias
El común denominador para 2026 es claro: adaptarse no
será suficiente, habrá que anticiparse.
Las empresas que logren integrar tecnología, talento, cumplimiento y visión estratégica serán las que no sólo sobrevivan, sino que lideren. México tiene frente a sí una oportunidad relevante en el escenario global, pero capitalizarla dependerá de la capacidad de acción de sus organizaciones.
Estas perspectivas fueron compartidas por Manuel Solano, Socio Director
Regional, EY Latinoamérica, y Director General, EY México; Óscar Ortiz, Socio
Líder de Impuestos, EY México y Líder Adjunto de Impuestos, EY Latinoamérica; Ari
B. Saks, Associate Partner de Impuestos y Coordinador de los servicios de
nearshoring, EY México, y Miembro del grupo de Geostrategia Global, EY; Carlos
Zegarra, Socio Líder de Manufactura avanzada y Movilidad, EY Latinoamérica;
Andrés Fuentes, Socio Líder de Servicios Financieros, EY Latinoamérica; Luis
Meza, Socio Líder de Consultoría, EY México y Líder de Consultoría en
Tecnología, EY Latinoamérica; Juame Sués, Socio Líder de Digital y
Tecnologías Emergentes para el sector financiero, EY Latinoamérica; Charles
Bunce, Socio Líder de Assurance, EY Latinoamérica; Sakkara Simón, Socia
de Hospitalidad y Bienes Raíces, EY México; Francisco Olivares, Socio
Líder Adjunto de Consumo, EY Latinoamérica; y Abril Rodríguez, Líder de
Diversidad, Equidad e Inclusión, EY Latinoamérica.
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