El regreso a las oficinas aumenta el peso de los traslados y las prestaciones para los trabajadores

Personas en el metro de la Ciudad de México

Por: Julio César

El trabajo híbrido cae en México en 2026, mientras crecen los traslados y el interés por prestaciones que compensen los gastos laborales.


El trabajo híbrido, que durante la pospandemia se consolidó como una alternativa asociada con mayor flexibilidad y equilibrio entre la vida personal y profesional, está perdiendo participación en México. De acuerdo con el estudio Panorama Laboral Pluxee 2026, 72.4% de los trabajadores desempeña actualmente sus funciones de manera completamente presencial, mientras que el esquema híbrido representa 17.6%, una reducción de 2.2 puntos porcentuales frente al año anterior.

El trabajo remoto, en cambio, tuvo un crecimiento moderado. Su participación pasó de 9% a 10% en 2026, un aumento de un punto porcentual. El informe señala que esta modalidad mantiene una presencia más especializada, particularmente en sectores como tecnología, desarrollo de software y algunos servicios profesionales.

El cambio en las modalidades laborales tiene una consecuencia que trasciende la organización del trabajo: modifica la movilidad cotidiana y el dinero que los empleados destinan para llegar a sus centros laborales. Al aumentar la asistencia presencial, los costos y el tiempo de traslado adquieren mayor peso dentro de la experiencia laboral.

Más presencialidad, más desplazamientos y cambios en el transporte

El regreso a las oficinas también está modificando los patrones de movilidad. Según Panorama Laboral Pluxee 2026, el uso del transporte público aumentó de 45% a 53%, con lo que se mantiene como el principal medio de traslado entre los trabajadores.

Al mismo tiempo, los servicios de transporte privado pasaron de 15% a 20%. El automóvil particular siguió la tendencia contraria: su utilización cayó de 50% a 31%.

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Estos cambios tienen una dimensión económica directa. El gasto promedio semanal reportado por quienes utilizan automóvil asciende a 457 pesos, mientras que quienes recurren al taxi destinan en promedio 973 pesos. Para quienes utilizan transporte público, el gasto semanal promedio es de 183 pesos.

La diferencia entre estas cantidades muestra que el traslado no representa el mismo costo para todos los trabajadores. Aun así, la mayor frecuencia de desplazamientos hacia los centros laborales convierte el transporte en un gasto recurrente que reduce el ingreso disponible.

El costo de ir a la oficina también cambia las expectativas laborales

La presencialidad implica más que dedicar tiempo al trayecto. Para quienes acuden diariamente a su centro de trabajo también aumentan gastos asociados con el transporte y la alimentación, dos rubros que forman parte del presupuesto cotidiano.

Ese escenario está influyendo en la valoración que los empleados hacen de las prestaciones. El estudio identifica un mayor interés por beneficios capaces de reducir parte de esos gastos, lo que amplía la discusión sobre la propuesta de valor que ofrecen las empresas.

Entre las prestaciones más valoradas aparecen los vales de despensa, con 69% de preferencia, y el apoyo para transporte, con 41%, uno de los beneficios que más aumentó su relevancia respecto al año anterior.

El cambio es significativo porque muestra que las prestaciones pueden adquirir una función más concreta cuando las condiciones laborales generan nuevos costos para los trabajadores. Un apoyo para transporte, por ejemplo, puede representar una compensación directa frente a un gasto que antes podía ser menor cuando una persona trabajaba desde casa algunos días de la semana.

Rodolfo Caraccioli, Director de Marketing en Pluxee México, considera que el debate está cambiando. Según explicó, la cuestión ya no se limita a determinar cuántos días se trabaja desde casa, sino a evaluar qué reciben los colaboradores a cambio de regresar a las oficinas.

La presencialidad, señaló, implica mayores tiempos de traslado y gastos crecientes, junto con expectativas más altas en materia de salarios, prestaciones y desarrollo profesional.

El regreso a la oficina plantea un reto para la retención del talento

El dato adquiere mayor relevancia ante otro elemento señalado en el estudio: casi la mitad de los trabajadores considera cambiar de empleo.

El informe no establece que la presencialidad sea por sí misma la causa de esa intención de cambio. Pero sí plantea un escenario en el que las empresas que mantienen esquemas completamente presenciales enfrentan una presión adicional: justificar el costo que ese modelo representa para sus colaboradores.

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El transporte, la alimentación, el tiempo de desplazamiento y otros gastos asociados con acudir diariamente al lugar de trabajo forman parte de una experiencia laboral que puede influir en la percepción que los empleados tienen de su empleo. En ese contexto, prestaciones como los vales de despensa o el apoyo para transporte pueden adquirir mayor importancia dentro de la compensación total.

Para las organizaciones, el desafío consiste en equilibrar las necesidades operativas de la presencialidad con las expectativas que surgieron durante la expansión del trabajo remoto e híbrido. La evolución de las modalidades laborales muestra que el debate no terminó con el regreso a las oficinas: ahora también involucra cuánto cuesta trabajar presencialmente y qué beneficios ofrece la empresa para compensarlo.

Qué significa para los trabajadores

El cambio tiene una consecuencia tangible: trabajar presencialmente puede significar más tiempo destinado a los desplazamientos y una mayor proporción del ingreso dedicada al transporte y otros gastos cotidianos.

Los datos de Panorama Laboral Pluxee 2026 muestran, además, que el transporte público gana terreno mientras disminuye el uso del automóvil particular, aunque los costos varían considerablemente según el medio utilizado.

Para las empresas, esto convierte la movilidad en un elemento que puede influir en la percepción del empleo. Si la presencialidad aumenta los gastos de los trabajadores, los salarios y las prestaciones adquieren un peso mayor en la decisión de permanecer en una organización o buscar otra oportunidad.

El regreso a las oficinas, por tanto, no representa simplemente un cambio de lugar de trabajo. También está redefiniendo la relación entre movilidad, compensación, beneficios y retención del talento.

Editor-in-Chief: Julio César. Periodista con más de 15 años de experiencia en la investigación y desarrollo de contenidos especializados para medios impresos y digitales en México y Latinoamérica. 

IG: @imjucesar // LinkedIn: @imjucesar

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