¿Escaneas un código QR sin pensarlo? Podría no ser tan seguro como crees

Pantalla de celular escaneando código QR

Por: Julio César

Los códigos 2D prometen mayor seguridad, trazabilidad y confianza para consumidores y empresas en el comercio digital.


Escanear un código QR ya forma parte de la rutina diaria. Es algo que hacemos prácticamente a todas horas, en todos lados. Desde consultar un menú y pagar una cuenta, hasta conocer información de un producto o realizar compras en línea. Su practicidad ha impulsado el crecimiento del comercio omnicanal, pero también ha abierto la puerta a nuevas modalidades de fraude digital.

Una de ellas es el quishing —combinación de QR y phishing—, técnica mediante la cual los delincuentes utilizan códigos QR falsificados para dirigir a las personas hacia sitios fraudulentos, robar información personal o capturar datos bancarios.

Un riesgo que crece junto con el comercio digital

Aunque en México no existe una estadística específica sobre los fraudes relacionados con códigos QR, el contexto refleja la magnitud del problema.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), durante 2023 se registraron 8.1 millones de reclamaciones por posibles fraudes financieros, y siete de cada diez estuvieron relacionadas con operaciones no reconocidas realizadas a través de internet.

Este panorama pone sobre la mesa el reto de fortalecer la educación digital y garantizar que las herramientas utilizadas en el comercio electrónico ofrezcan información confiable y verificable.

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¿Por qué un código QR no siempre es igual a otro?

A simple vista, todos los códigos QR parecen idénticos. Sin embargo, detrás de ellos puede existir una enorme diferencia en términos de seguridad y trazabilidad.

GS1 México, organismo responsable de desarrollar y administrar estándares globales de identificación como los códigos de barras y los códigos 2D, explica que los códigos basados en estándares internacionales permiten que fabricantes, distribuidores, tiendas, marketplaces y consumidores compartan información bajo un mismo lenguaje.

Esto significa que cada producto puede contar con una identidad única y verificable durante todo su recorrido en la cadena de suministro.

El siguiente paso: la evolución hacia los códigos 2D

El comercio global ya prepara una transformación importante; bajo la iniciativa Sunrise 2027, impulsada por GS1 Global, comenzará la transición de los tradicionales códigos de barras lineales hacia códigos 2D, capaces de almacenar mucha más información y conectar el producto físico con servicios digitales.

La diferencia no está sólo en la apariencia; mientras un código QR genérico puede dirigir al usuario a cualquier sitio, un código basado en estándares GS1 puede integrar información como número de lote, fecha de caducidad, autenticidad del producto, instrucciones de uso, datos nutrimentales o contenido actualizado por el fabricante.

En otras palabras, el envase deja de ser únicamente un empaque para convertirse en una fuente confiable de información.

Más seguridad para consumidores y empresas

La adopción de estos estándares también representa beneficios para toda la cadena de valor; una mayor trazabilidad facilita el control de inventarios, reduce pérdidas, ayuda a combatir la falsificación y fortalece la experiencia del consumidor al ofrecer información oficial directamente desde el fabricante.

Actualmente, cadenas comerciales como Walmart, La Comer, Chedraui y Super Kompras, así como marketplaces como Amazon y Mercado Libre, utilizan estándares GS1 para gestionar millones de productos y operaciones de manera eficiente.

Cinco recomendaciones para evitar el quishing

Así como el comercio evoluciona, también lo hacen los riesgos digitales. Por ello, especialistas recomiendan adoptar algunos hábitos antes de escanear cualquier código QR:

  • Verificar que el código no tenga etiquetas sobrepuestas o alteraciones visibles.
  • Confirmar que provenga de una empresa o marca reconocida.
  • Revisar cuidadosamente la dirección web antes de ingresar datos personales o bancarios.
  • Evitar compartir información confidencial en sitios cuya autenticidad no pueda comprobarse.
  • Utilizar aplicaciones oficiales que permitan acceder a información verificada de los fabricantes.

La prevención sigue siendo la mejor herramienta frente a los intentos de fraude.

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La confianza también se construye con datos

Para las empresas, adoptar estándares internacionales ya no sólo facilita el comercio; asimismo fortalece la transparencia, mejora la trazabilidad y responde a consumidores que demandan mayor certeza sobre lo que compran. 

Y para los usuarios, aprender a identificar códigos confiables puede marcar la diferencia entre una experiencia segura y un fraude digital. 

En definitiva, un código QR no sólo abre un enlace desde tu celular, también puede abrir la puerta a información verificada… o a un riesgo que pudo evitarse.

¿Tú acostumbras verificar la procedencia de un código QR antes de escanearlo o simplemente confías en que es seguro?

Editor-in-Chief: Julio César. Periodista con más de 15 años de experiencia en la investigación y desarrollo de contenidos especializados para medios impresos y digitales en México y Latinoamérica. 

IG: @imjucesar // LinkedIn: @imjucesar

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