Por: Julio César
Una investigación encontró mejoras en el consumo de proteínas, fibra y grasas saludables al incorporar almendras a la dieta.
Sustituir botanas procesadas por almendras o incorporarlas de manera regular a la alimentación podría mejorar la calidad nutricional de la dieta, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Nutrients. La investigación evaluó distintos escenarios alimentarios y encontró incrementos en el consumo de proteínas, fibra, grasas insaturadas y magnesio, así como una reducción en la ingesta de grasas saturadas, azúcares añadidos y sodio.
El análisis se dio a conocer en el contexto de las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025-2030, las cuales promueven una alimentación basada en alimentos integrales, con alta densidad de nutrientes y un menor grado de procesamiento.
Simulaciones evaluaron distintos cambios en la alimentación
El estudio, financiado por el Almond Board of California, utilizó información de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de Estados Unidos (NHANES), recopilada entre 2017 y 2023.
A partir de esos datos, los investigadores realizaron simulaciones computacionales para analizar el efecto de tres escenarios:
- Sustituir todas las botanas sólidas por almendras, manteniendo el mismo aporte calórico.
- Reemplazar únicamente la mitad o todas las botanas consideradas menos saludables por almendras.
- Agregar diariamente 30 o 50 gramos de almendras sin modificar el resto de la alimentación.
Al tratarse de un estudio de modelado, los resultados muestran asociaciones entre los cambios alimentarios y la calidad de la dieta, pero no establecen una relación directa de causa y efecto.
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Mejora en la calidad nutricional
Los investigadores observaron que sustituir alimentos como galletas, pasteles, donas, dulces, helados, papas fritas, frituras y chicharrones por almendras mejoró los indicadores de calidad de la alimentación, especialmente entre niños, adolescentes y adultos jóvenes.
Los modelos mostraron un incremento en el consumo de proteínas, fibra, grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, además de magnesio, mientras que disminuyó la ingesta de grasas saturadas, sodio y azúcares añadidos.
Asimismo, incorporar una porción diaria de 30 o 50 gramos de almendras también elevó la densidad nutricional de la dieta, incluso cuando no se realizaron otros cambios en los hábitos alimentarios.
Resultados relevantes para México
Aunque la investigación se desarrolló con datos de población estadounidense, los autores señalan que los patrones de consumo de botanas ultraprocesadas son comparables con los registrados en México por la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT).
De acuerdo con la ENSANUT 2025, el 36.6% de los niños de entre 5 y 11 años y el 40.1% de los adolescentes de 12 a 19 años presentan sobrepeso u obesidad, cifras que mantienen una tendencia al alza.
En este contexto, el estudio plantea que sustituir parte de las botanas de bajo valor nutricional por alimentos con mayor densidad de nutrientes podría contribuir a mejorar la calidad de la alimentación.
Perfil nutricional de las almendras
Según los investigadores, una porción de aproximadamente 28 gramos de almendras aporta 6 gramos de proteína, 4 gramos de fibra, 13 gramos de grasas insaturadas y sólo 1 gramo de grasa saturada. Además, contiene nutrientes como vitamina E, magnesio y potasio.
El autor principal del estudio, Adam Drewnowski, Director del Centro de Nutrición en Salud Pública de la Universidad de Washington, señaló que las almendras representan una alternativa que se ajusta a las recomendaciones actuales de alimentación saludable debido a su alta densidad de nutrientes y bajo nivel de procesamiento.
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Limitaciones del estudio
Los autores reconocen que la investigación presenta algunas limitaciones. La información alimentaria utilizada proviene de datos autorreportados por los participantes, lo que puede generar imprecisiones, y el análisis no consideró variables como el índice de masa corporal.
Además, al tratarse de un estudio de simulación, no fue posible evaluar el efecto que el consumo de almendras podría tener sobre el apetito o la cantidad total de alimentos ingeridos.
No obstante, los investigadores utilizaron diversas herramientas de evaluación nutricional para fortalecer la consistencia de los resultados y consideran que los hallazgos pueden servir como referencia para promover patrones de alimentación con mayor calidad nutricional.
Editor-in-Chief: Julio César. Periodista con más de 15 años de experiencia en la investigación y desarrollo de contenidos especializados para medios impresos y digitales en México y Latinoamérica.
IG: @imjucesar // LinkedIn: @imjucesar
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