Por: Julio César
Encuesta de EY señala que las brechas de habilidades pueden limitar hasta 40% los beneficios de productividad de la inteligencia artificial.
La adopción de la inteligencia artificial (IA) continúa acelerándose en las organizaciones, pero la capacidad para convertir esa tecnología en valor de negocio depende cada vez más del desarrollo de talento, la capacitación y la cultura organizacional. Así lo señala el EY 2025 Work Reimagined Survey, que analiza cómo la transformación impulsada por la IA está modificando el futuro del trabajo.
El estudio advierte que, aunque el uso de herramientas de IA es cada vez más común entre los colaboradores, las empresas todavía enfrentan desafíos para integrar estas tecnologías de manera estratégica. Según EY, las brechas en habilidades laborales pueden reducir hasta en 40% los beneficios potenciales de productividad asociados con la inteligencia artificial.
El talento, principal factor para generar valor
Entre los principales hallazgos de la encuesta destaca que la adopción de la IA ya es una realidad en la mayoría de las organizaciones, aunque su impacto aún no se refleja plenamente en los resultados del negocio.
EY identifica tres factores como determinantes para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial:
- Desarrollo de habilidades especializadas.
- Disponibilidad de herramientas adecuadas para cada función.
- Una cultura organizacional que favorezca la adopción tecnológica.
De acuerdo con el estudio, las habilidades representan el 49% del valor generado por la IA, por encima de las herramientas tecnológicas (26%) y del cambio de mentalidad o mindset (25%).
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Latinoamérica acelera la adopción
La encuesta muestra que el uso de inteligencia artificial en el trabajo se ha generalizado. A nivel global, el 88% de los empleados utiliza alguna herramienta de IA durante su jornada laboral, mientras que en Latinoamérica la cifra alcanza el 93%.
Los colaboradores de la región también reportan un ahorro promedio de nueve horas por semana gracias al uso de estas tecnologías, una cifra ligeramente superior al promedio mundial de ocho horas.
Sin embargo, el uso de aplicaciones más avanzadas continúa siendo limitado. La mayoría emplea la IA para buscar información, resumir documentos o redactar correos electrónicos, mientras que actividades de mayor complejidad, como la investigación profunda, la evaluación de decisiones o la utilización de agentes inteligentes, presentan niveles de adopción considerablemente menores.
EY estima que únicamente el 5% de los usuarios de inteligencia artificial puede considerarse un usuario avanzado, capaz de combinar diversas herramientas para obtener ahorros de tiempo cercanos a las 14 horas semanales.
México se mantiene por debajo del promedio
El estudio también compara el nivel de madurez en la adopción de IA entre distintos países. México obtuvo una puntuación de 30 puntos (de 44+) en el índice de ventaja en inteligencia artificial, ubicándose por debajo del promedio global y dentro del mismo grupo que Reino Unido, Francia, Colombia, Chile, Japón y Estados Unidos.
En contraste, economías como India, Indonesia, Nueva Zelanda, China y Emiratos Árabes Unidos encabezan la clasificación, mientras que Brasil registra el mejor desempeño entre los países latinoamericanos evaluados.
Capacitación impulsa la productividad, pero también plantea retos
EY señala que existe una relación directa entre las horas de capacitación en inteligencia artificial y la adopción de estas herramientas dentro de las organizaciones. A mayor formación, mayor utilización de la tecnología y mejores niveles de productividad.
No obstante, el estudio identifica una "paradoja del aprendizaje": los colaboradores que acumulan más de 80 horas de formación en IA presentan una probabilidad 55% mayor de abandonar la organización respecto al promedio, lo que plantea nuevos desafíos para la retención de talento especializado.
Gobernanza y seguridad cobran relevancia
Otro de los fenómenos identificados por la encuesta es el incremento en el uso de herramientas personales de inteligencia artificial dentro del entorno laboral.
Entre el 23% y el 58% de los trabajadores a nivel global, y entre el 27% y el 56% en Latinoamérica, utilizan aplicaciones de IA distintas a las proporcionadas por sus empleadores. Si bien esta práctica puede favorecer la innovación, también incrementa los riesgos relacionados con la seguridad de la información y la gobernanza tecnológica.
Riesgos compartidos por empleados y empresas
La investigación muestra que empleados y empleadores coinciden en varios de los principales riesgos asociados con la inteligencia artificial.
Entre las principales preocupaciones destacan:
- Seguridad, protección de datos y supervisión de la IA.
- Posible pérdida de empleos sin sustitución.
- Dependencia excesiva de la inteligencia artificial en detrimento de las habilidades humanas.
- Riesgos para la privacidad.
- Generación de desinformación mediante contenido sintético.
Los empleadores también consideran prioritarios aspectos como la necesidad de recapacitar a la fuerza laboral y el posible impacto de la IA sobre la colaboración entre equipos.
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Sólo una minoría logra transformar la IA en valor
A pesar del crecimiento en la adopción de estas tecnologías, EY concluye que únicamente el 28% de las organizaciones consigue convertir la inteligencia artificial en resultados tangibles para el negocio.
El estudio sostiene que el aprovechamiento de la IA dependerá menos de la incorporación de nuevas herramientas y más de la capacidad de las empresas para fortalecer sus estrategias de desarrollo de talento, aprendizaje continuo, cultura organizacional y gobernanza tecnológica.
En este contexto, la firma considera que la ventaja competitiva estará determinada por la capacidad de integrar la inteligencia artificial con personas preparadas para utilizarla de manera efectiva y responsable.
Editor-in-Chief: Julio César. Periodista con más de 15 años de experiencia en la investigación y desarrollo de contenidos especializados para medios impresos y digitales en México y Latinoamérica.
IG: @imjucesar // LinkedIn: @imjucesar
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