| Par de bolsillos de lino bordados para atar, 1700 - 1749, Inglaterra. (Foto: Victoria and Albert Museum, Londres) |
Por: Julio César
La historia de las cangureras va de los bolsillos atados a la cintura a la moda urbana. Conoce cómo evolucionó este accesorio práctico y versátil.
Pequeña, práctica y fácil de llevar, la cangurera ha pasado de ser un accesorio funcional a convertirse en una pieza habitual de la indumentaria. En México, el Diccionario del español de México define la palabra como una “bolsa pequeña que se sujeta a la cintura con una correa ajustable”. En otros países recibe nombres como riñonera, koala, canguro o banano.
Aunque el diseño contemporáneo parece propio de la ropa deportiva y urbana, la idea de llevar objetos personales sujetos al cuerpo es mucho más antigua. Lo que ha cambiado a lo largo del tiempo son la forma, los materiales y la manera de incorporarlos a la vestimenta.
Mucho antes de la cangurera ya existían bolsas para llevar en la cintura
Los antecedentes no pueden reducirse a un solo modelo. Durante siglos, distintas sociedades utilizaron pequeños contenedores sujetos al cuerpo para transportar objetos personales.
El Victoria and Albert Museum documenta, por ejemplo, los llamados tie-on pockets, bolsillos independientes que se ataban a la cintura y que fueron de uso común entre aproximadamente 1650 y finales del siglo XIX. En el caso de la indumentaria femenina europea, estos bolsillos se llevaban debajo de las faldas y podían guardar dinero, lentes, herramientas de costura y otros objetos de uso cotidiano.
| Châtelaine: accesorio de moda utilizado tanto por hombres como por mujeres durante el siglo XVIII. (Foto: Museo del Traje de España) |
El Museo del Traje de España conserva otra variante: la châtelaine, un accesorio que se popularizó desde la década de 1860 y que consistía en pequeñas bolsas u objetos suspendidos de una cadena o cinta colocada alrededor de la cintura. Su función era práctica, aunque con el tiempo adquirió características ornamentales y de representación social.
Estos accesorios no eran cangureras en el sentido actual. Su importancia está en mostrar que llevar una pequeña bolsa sujeta a la cintura es una solución de larga duración para transportar objetos sin ocupar las manos.
Una bolsa de cintura ya existía en el siglo XX
La evolución hacia el accesorio que hoy reconocemos como cangurera puede seguirse mediante objetos conservados en colecciones de museos.
El Smithsonian National Museum of American History conserva una bolsa de cintura utilizada por Mary Llewellyn Roane, quien trabajó como técnica de laboratorio durante la Primera Guerra Mundial. El objeto está fechado en el periodo de la guerra y consiste en una pequeña bolsa de piel con cierres metálicos y una correa tejida con hebilla para sujetarla a la cintura.
También lee: Fashion Digital Talks 2026 llevará a Ciudad de México el debate sobre el futuro digital de la moda
El registro es importante porque demuestra que, a comienzos del siglo XX, ya existían bolsas diseñadas específicamente para llevar objetos alrededor de la cintura. En este caso, además, se trataba de un objeto asociado con una actividad profesional y no con una tendencia de moda.
Décadas después aparecieron versiones fabricadas con materiales sintéticos y cierres más sencillos, características que facilitaron su uso en actividades deportivas, viajes y trabajos que requerían movilidad.
De accesorio práctico a parte de la cultura urbana
Para finales del siglo XX, la bolsa de cintura ya estaba presente en distintos ámbitos de la cultura popular. Una fotografía conservada por el Smithsonian National Museum of African American History and Culture muestra a la rapera MC Lyte utilizando una cangurera negra en Nueva York el 31 de agosto de 1990. La imagen forma parte de la colección de fotografía vinculada con la cultura hip-hop.
El registro no demuestra por sí mismo que el hip-hop haya originado o popularizado la cangurera, pero sí documenta su presencia dentro de esa escena cultural a principios de los años noventa.
| En 1990, MC Lyte inició su carrera actoral en Club XII, una innovadora adaptación musical-rap de la comedia Noche de Reyes de Shakespeare en el círculo Off-Broadway. (Foto: Mikamote) |
El mismo tipo de accesorio aparece en otros contextos. El Smithsonian conserva, por ejemplo, una cangurera de nylon utilizada en 2007 por un trabajador de un barco procesador de pescado en Alaska. En ese caso, el bolso servía para mantener protegido y a la mano un radio utilizado para comunicarse con la tripulación.
La variedad de estos registros permite observar algo que ha acompañado al accesorio desde sus antecedentes: su utilidad depende menos de una ocasión específica que de la posibilidad de transportar objetos pequeños mientras las manos quedan libres.
La cangurera como accesorio de moda
La historia de las bolsas muestra que funcionalidad y moda no han estado separadas. El Fashion Institute of Technology señala que bolsillos y bolsos han evolucionado de acuerdo con los cambios en la vida cotidiana, las necesidades de transporte y las formas de vestir.
La cangurera encaja en esa evolución porque concentra varias funciones en un objeto pequeño: permite guardar pertenencias, se ajusta al cuerpo y puede utilizarse sin cargar un bolso de mano.
Su diseño, además, admite diferentes materiales y formas. El algodón, el cuero, los textiles sintéticos y el nylon han sido utilizados en bolsas de cintura documentadas por instituciones culturales. El Smithsonian, por ejemplo, conserva ejemplares de piel y otros fabricados con tela sintética y cierres.
Con el tiempo, esa practicidad facilitó que el accesorio transitara entre actividades muy distintas: trabajo, deporte, viajes y vestimenta cotidiana.
¿Por qué se llama cangurera?
En México, cangurera es el término registrado por el Diccionario del español de México para este tipo de bolsa. La definición hace referencia precisamente a su tamaño reducido y a la correa que permite sujetarla a la cintura.
También lee: Quién entra, quién decide y por qué importa: así funciona la Met Gala
La palabra pertenece a una variedad de nombres que cambia según la región. La denominación del objeto no modifica su característica esencial: una pequeña bolsa que se lleva alrededor de la cintura o la cadera y que permite transportar objetos personales con las manos libres.
De la utilidad cotidiana a un accesorio versátil
La historia de la cangurera no comienza con una marca, un diseñador o una década específica. Sus antecedentes se encuentran en distintas soluciones para transportar objetos sujetos al cuerpo, desde los bolsillos independientes que se ataban a la cintura hasta las bolsas documentadas durante el siglo XX.
Lo que distingue al modelo contemporáneo es la combinación de bolsa, correa ajustable y uso directo sobre la cintura o la cadera. Esa fórmula convirtió una necesidad práctica en un accesorio que ha podido adaptarse a distintos materiales, actividades y formas de vestir.
Por eso la cangurera permanece vigente: su diseño resuelve una necesidad sencilla que ha acompañado a la indumentaria durante siglos —llevar consigo pequeños objetos sin tener que sostenerlos con las manos—, aunque cada época haya encontrado una forma distinta de hacerlo.
Editor-in-Chief: Julio César. Periodista con más de 15 años de experiencia en la investigación y desarrollo de contenidos especializados para medios impresos y digitales en México y Latinoamérica.
IG: @imjucesar // LinkedIn: @imjucesar
También lee:
- Clubes de precio fortalecen su papel como canal de distribución para marcas de moda en México
- Athleisure en México: cómo la ropa deportiva se convirtió en el nuevo uniforme cotidiano
- El cuarto de tus hijos: o lo diseñas bien… o lo padeces diario
¿Te pareció interesante?
Hazlo llegar a alguien más
¿Tienes una marca, proyecto o servicio que merece estar en esta conversación?
En Gaceta Imperio trabajamos con marcas, instituciones, organismos, colectivos y personas que quieren algo más que publicidad: historias con contexto, mensajes claros y contenidos relevantes.
📩 Escríbenos a ventas.gacetaimperio@gmail.com y te contamos cómo aparecer aquí.
Comentarios
Publicar un comentario