Por: Julio César
El tinnitus puede tener distintas causas. Conoce sus tratamientos, señales de alerta y qué dice la ciencia sobre terapias naturales y neuromodulación.
Un zumbido, pitido, siseo, rugido o sonido similar a un timbre que aparece sin una fuente externa puede ser una manifestación de tinnitus, también llamado acúfeno. Puede percibirse en uno o ambos oídos o dentro de la cabeza, aparecer de manera intermitente o permanecer de forma continua. Cuando dura tres meses o más se considera tinnitus crónico.
El tinnitus no es una enfermedad única. Es un síntoma que puede estar relacionado con alteraciones del sistema auditivo, exposición al ruido, pérdida de audición, determinados medicamentos, problemas del oído medio o interno, lesiones de cabeza o cuello y otras condiciones. En algunos pacientes no se consigue identificar una causa concreta.
Por esa diversidad, tampoco existe un tratamiento único que elimine el tinnitus en todas las personas. La evaluación médica busca determinar si existe una causa tratable, conocer el estado de la audición y establecer cuánto afecta el síntoma a la vida cotidiana.
Tinnitus subjetivo, objetivo, pulsátil y somatosensorial
La mayoría de los casos corresponde al tinnitus subjetivo. El sonido sólo es percibido por la persona que lo experimenta y puede presentarse con diferentes características: tono agudo o grave, zumbido, siseo, rugido, chasquido o una combinación de sonidos.
El tinnitus objetivo es mucho menos frecuente. En determinadas circunstancias existe una fuente física de sonido que puede ser detectada durante una evaluación clínica. Puede estar relacionado con fenómenos vasculares o determinadas contracciones musculares.
El tinnitus pulsátil merece una valoración diferenciada. En estos casos, el sonido sigue un ritmo parecido al pulso cardíaco. Puede estar relacionado con alteraciones del flujo sanguíneo, hipertensión, anemia, aterosclerosis, aumento de la presión intracraneal y otras condiciones. Por esta razón, las guías clínicas recomiendan investigar este tipo de tinnitus y, según el caso, realizar estudios de imagen.
Existe, además, el tinnitus somatosensorial, cuyos sonidos pueden cambiar al mover la cabeza, el cuello o los ojos, o al tocar determinadas partes del cuerpo. Los problemas de la articulación temporomandibular y la tensión o alteración de estructuras de cabeza y cuello pueden estar relacionados con este patrón.
Estas categorías no deben entenderse necesariamente como enfermedades independientes. Una misma persona puede presentar tinnitus con diferentes características y, por eso, la historia clínica y la evaluación auditiva son necesarias para determinar qué ocurre.
¿Por qué aparece el tinnitus?
Una de las asociaciones más frecuentes es la pérdida de audición. El envejecimiento y la exposición prolongada a sonidos intensos pueden dañar las estructuras del oído y alterar la información que llega al sistema nervioso auditivo.
La exposición a ruido intenso puede ocurrir en el trabajo, durante conciertos, por maquinaria, por determinados deportes o actividades recreativas y por otras fuentes de sonido elevado. La prevención de la exposición excesiva al ruido es una de las medidas más importantes para proteger la audición.
El tinnitus puede aparecer, asimismo, cuando existe cerumen acumulado o una infección del oído. En estos casos, atender la causa puede reducir o incluso eliminar el síntoma.
También lee: Colesterol LDL elevado: un factor de riesgo cardiovascular que puede pasar años sin ser detectado en México
Los medicamentos son otro factor que debe revisarse. Se han asociado casos de tinnitus con determinados antiinflamatorios no esteroideos, algunos antibióticos, medicamentos utilizados contra el cáncer, antipalúdicos y otros fármacos. La relación depende del medicamento y de la dosis. Esto no significa que una persona deba suspender un tratamiento por su cuenta: cualquier modificación debe hacerse con el profesional que lo prescribió.
Entre otras condiciones relacionadas con tinnitus se encuentran la enfermedad de Ménière, problemas de la articulación de la mandíbula, lesiones de cabeza o cuello y determinados trastornos vasculares. También se han descrito asociaciones con enfermedades como diabetes, migraña, alteraciones tiroideas y anemia.
En otros pacientes no se identifica una causa concreta. La investigación actual considera que pueden intervenir cambios en las redes neuronales que procesan el sonido, así como interacciones entre los circuitos auditivos y aquellos relacionados con la atención y las emociones.
¿Existe una cura para el tinnitus?
Actualmente no existe una cura universal para el tinnitus. El tratamiento depende de la causa, de la presencia de pérdida auditiva y del grado en que el síntoma afecta el sueño, la concentración, las actividades cotidianas y el bienestar emocional.
Cuando existe una causa física que puede tratarse, el primer objetivo es atenderla. Si el tinnitus está relacionado con cerumen, por ejemplo, la eliminación adecuada del bloqueo puede resolver el problema. En otros casos, el manejo se concentra en reducir la percepción del tinnitus y, sobre todo, el malestar que produce.
La investigación continúa buscando tratamientos capaces de actuar sobre los mecanismos neuronales relacionados con el tinnitus, pero esas investigaciones todavía no equivalen a una cura disponible para todos los pacientes.
Los tratamientos con mayor respaldo
Terapia cognitivo-conductual
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las intervenciones con mejor respaldo para las personas cuyo tinnitus produce angustia o afecta su vida cotidiana.
Su propósito no consiste necesariamente en eliminar el sonido, sino en modificar la respuesta frente a él y reducir el malestar asociado. Puede ayudar a manejar pensamientos negativos, ansiedad, dificultades para dormir y la atención excesiva sobre el tinnitus.
Las guías de NICE contemplan un abordaje escalonado que incluye TCC relacionada con tinnitus en formato digital, grupal o individual para adultos cuyo problema continúa afectando su bienestar y sus actividades diarias.
Una revisión y metaanálisis publicada en 2025 encontró beneficios de la TCC realizada mediante internet o dispositivos móviles sobre el malestar relacionado con tinnitus, el insomnio, la ansiedad y la depresión, aunque no todos los instrumentos empleados para medir la gravedad del tinnitus mostraron una mejoría significativa.
Esto es importante: la evidencia respalda a la TCC principalmente como una herramienta para reducir el impacto del tinnitus, no como una cura que necesariamente haga desaparecer el sonido.
Audífonos cuando existe pérdida auditiva
Cuando una persona tiene tinnitus y una pérdida auditiva que dificulta la comunicación, los audífonos pueden formar parte del tratamiento.
La amplificación mejora el acceso a los sonidos externos y puede hacer que el tinnitus sea menos perceptible. Las recomendaciones de NICE indican ofrecer dispositivos de amplificación cuando existe una pérdida auditiva que afecta la comunicación.
No significa que cualquier persona con tinnitus deba utilizar audífonos. En personas que tienen tinnitus pero no presentan pérdida auditiva, NICE recomienda no utilizarlos con ese propósito.
Por eso, antes de adquirir un dispositivo, es necesario realizar una evaluación audiológica.
Terapia de sonido
La terapia de sonido utiliza sonidos externos para disminuir el contraste entre el tinnitus y el silencio, facilitar la relajación o ayudar a que la persona deje de concentrarse constantemente en el sonido.
Puede recurrir a sonidos ambientales, generadores de sonido u otras herramientas. Para algunas personas, utilizar un sonido suave durante la noche puede facilitar el descanso.
Sin embargo, la evidencia no permite afirmar que exista una modalidad de terapia de sonido que funcione para todos. NICE no establece una recomendación general para la terapia de sonido utilizada de manera aislada debido a la variedad de técnicas y a la evidencia insuficiente para determinar cuál funciona mejor.
Por lo tanto, no debe presentarse una aplicación, pista de audio o dispositivo de sonido como una cura.
Terapia de reentrenamiento del tinnitus
La terapia de reentrenamiento del tinnitus (TRT) combina orientación y terapia de sonido con la intención de reducir la atención y la respuesta negativa frente al tinnitus.
Algunas revisiones han encontrado beneficios, pero la evidencia no es suficiente para considerarla una solución universal. La decisión de utilizarla debe formar parte de una valoración profesional y de un plan individualizado.
¿Y los medicamentos?
No existe actualmente un medicamento aprobado específicamente como cura del tinnitus.
Algunos medicamentos pueden utilizarse para tratar problemas asociados, como ansiedad, depresión o dificultades para dormir, cuando el profesional de salud considera que son necesarios. Eso no significa que esos medicamentos eliminen el tinnitus.
Existe, además, un punto que suele generar confusión: un fármaco puede estar relacionado con la aparición o empeoramiento del tinnitus como efecto adverso, pero eso no significa que deba suspenderse automáticamente. La revisión debe hacerla el médico que conoce el tratamiento y las condiciones de la persona.
Las guías NICE, por ejemplo, indican específicamente que no debe ofrecerse betahistina para tratar el tinnitus.
¿Funcionan los tratamientos naturales?
La respuesta exige separar las prácticas de autocuidado de los suplementos que se venden como tratamientos.
No existe evidencia suficiente para afirmar que vitaminas, extractos de plantas o suplementos dietéticos curen el tinnitus. Una revisión sistemática publicada en 2026 analizó nueve ensayos clínicos aleatorizados con 390 adultos y estudió productos como melatonina, Ginkgo biloba, ácido alfa-lipoico, extracto de açaí y diferentes combinaciones de antioxidantes o productos herbales.
Los resultados fueron inconsistentes. Muchos productos fueron evaluados en estudios pequeños, las respuestas placebo fueron frecuentes y las diferencias entre dosis, duración y diseño de los ensayos dificultaron las comparaciones. Los autores concluyeron que la evidencia disponible no permite establecer que alguno de estos tratamientos de venta libre produzca un beneficio sintomático firme.
El caso del Ginkgo biloba ha sido estudiado específicamente. Una revisión sistemática publicada en PubMed concluyó que probablemente no reduce la intensidad o gravedad del tinnitus ni mejora la calidad de vida relacionada con el trastorno.
En consecuencia, no es correcto presentar el Ginkgo, la melatonina, determinadas vitaminas o mezclas herbales como tratamientos comprobados.
¿Quiénes no deberían recurrir por su cuenta a suplementos naturales?
El principal problema no es únicamente que un producto pueda no funcionar. Los suplementos pueden producir efectos adversos e interactuar con medicamentos.
Debido a esto, deben tener especial precaución las personas que:
- toman medicamentos de manera habitual;
- utilizan anticoagulantes o medicamentos que afectan la coagulación;
- tienen enfermedades crónicas;
- están embarazadas o amamantando;
- tienen antecedentes de reacciones alérgicas;
- están bajo tratamiento por otra enfermedad;
- son adultos mayores con múltiples medicamentos.
En estos casos, comenzar un suplemento sin consultar al profesional puede generar interacciones o efectos adversos y retrasar la atención de la causa real del tinnitus.
Incluso cuando no existe ninguna de estas condiciones, un producto comercializado como “natural” no debe considerarse automáticamente seguro o eficaz.
¿Qué medidas pueden ayudar en casa?
Existen medidas de bajo riesgo que pueden complementar el tratamiento, aunque no sustituyen la valoración médica.
Una de ellas es proteger la audición frente a ruidos intensos. La protección auditiva es especialmente importante para quienes trabajan o realizan actividades en ambientes ruidosos.
Para dormir, algunas personas encuentran útil mantener un sonido ambiental suave en lugar de permanecer en silencio absoluto. Puede tratarse de ruido ambiental, sonidos de naturaleza, un ventilador u otra fuente que resulte cómoda.
Las técnicas de relajación pueden ser útiles cuando el estrés aumenta la atención sobre el tinnitus. Si existe ansiedad, insomnio o angustia persistente, la intervención de un profesional de salud mental puede formar parte del manejo.
Estas medidas deben entenderse como herramientas para afrontar el síntoma. No sustituyen el diagnóstico ni demuestran que el tinnitus tenga una causa emocional.
Tinnitus pulsátil y unilateral: cuándo consultar
No todos los tinnitus requieren el mismo nivel de investigación.
El tinnitus pulsátil persistente, particularmente cuando coincide con los latidos del corazón, debe ser evaluado porque puede estar relacionado con alteraciones vasculares u otras condiciones que requieren tratamiento específico.
El tinnitus persistente en un solo oído también merece valoración especializada, sobre todo si existe una diferencia de audición entre ambos oídos.
Las guías de NICE recomiendan evaluación audiológica para las personas con tinnitus y contemplan estudios de imagen en determinados casos de tinnitus unilateral, asimétrico o acompañado de otros signos y síntomas. En el tinnitus pulsátil se recomienda realizar estudios de imagen.
La aparición de tinnitus junto con una pérdida auditiva súbita, síntomas neurológicos, debilidad facial o vértigo agudo requiere atención médica urgente.
La ciencia busca tratamientos más específicos
La investigación sobre tinnitus se ha desplazado hacia la comprensión de los cambios que ocurren en las redes neuronales relacionadas con la audición y otros sistemas cerebrales.
Entre las líneas estudiadas se encuentran diferentes formas de neuromodulación, como la estimulación magnética, eléctrica y modalidades de estimulación bimodal.
También lee: El ruido de conciertos y auriculares pone en riesgo la salud auditiva de los jóvenes
Los resultados son prometedores en algunas investigaciones, pero todavía no permiten afirmar que estas técnicas constituyan una cura establecida. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2026 analizó ensayos clínicos aleatorizados sobre neuromodulación y estimulación bimodal para tinnitus subjetivo crónico. La existencia de estudios clínicos no significa que todas las modalidades hayan demostrado eficacia suficiente para incorporarse como tratamiento estándar.
La investigación avanza hacia tratamientos más personalizados porque el tinnitus no se presenta de la misma manera en todas las personas. Las características del sonido, la pérdida auditiva, las enfermedades asociadas y el impacto psicológico pueden variar considerablemente.
Consultar al especialista antes de elegir un tratamiento
El tinnitus puede parecer un síntoma sencillo, pero sus causas y características son diversas. Por eso, intentar eliminarlo únicamente con suplementos, aplicaciones, remedios caseros o dispositivos adquiridos sin valoración previa puede retrasar la identificación de un problema auditivo o médico que sí requiere atención.
La primera evaluación debe considerar el oído y la audición, los medicamentos utilizados, el momento en que comenzó el tinnitus, si afecta a uno o ambos lados, si es pulsátil y si existen otros síntomas.
El profesional puede determinar si es necesario acudir con un otorrinolaringólogo, realizar una evaluación audiológica, investigar una pérdida auditiva o solicitar estudios adicionales.
La evidencia disponible hasta 2026 apunta a una conclusión concreta: el tinnitus no tiene una solución universal, pero sí existen intervenciones con respaldo científico para determinadas personas y situaciones. La terapia cognitivo-conductual, los dispositivos de amplificación cuando existe pérdida auditiva y algunas estrategias de manejo pueden reducir el impacto del síntoma. Otras alternativas, como determinadas terapias de sonido y técnicas de neuromodulación, tienen distintos niveles de evidencia y continúan siendo estudiadas.
Los llamados tratamientos naturales requieren todavía más cautela. Hasta ahora, la evidencia no respalda presentar suplementos como Ginkgo biloba, melatonina o mezclas herbales como una cura comprobada.
Ante un tinnitus nuevo, persistente, unilateral, pulsátil o acompañado de pérdida auditiva u otros síntomas, la recomendación no es experimentar con tratamientos por cuenta propia, sino consultar con un otorrinolaringólogo, audiólogo u otro profesional de salud capacitado para evaluar el caso.
Editor-in-Chief: Julio César. Periodista con más de 15 años de experiencia en la investigación y desarrollo de contenidos especializados para medios impresos y digitales en México y Latinoamérica.
IG: @imjucesar // LinkedIn: @imjucesar
Fuentes:
También lee:
- Huawei presenta en Múnich nuevos dispositivos de wearables, tablets, smartphones y audio
- Tamiz Neonatal Cardiológico: especialistas piden fortalecer su aplicación para detectar cardiopatías congénitas en recién nacidos
- Los remedios de la abuela: cuándo ayudan, cuándo no y cuándo pueden poner en riesgo tu salud
¿Te pareció interesante?
Hazlo llegar a alguien más
¿Tienes una marca, proyecto o servicio que merece estar en esta conversación?
En Gaceta Imperio trabajamos con marcas, instituciones, organismos, colectivos y personas que quieren algo más que publicidad: historias con contexto, mensajes claros y contenidos relevantes.
📩 Escríbenos a ventas.gacetaimperio@gmail.com y te contamos cómo aparecer aquí.
Comentarios
Publicar un comentario